¿Qué persona normal se echa unas siestas que duran desde las cuatro de la tarde hasta casi las nueve de la noche?
Yo no conozco a nadie que lo haga, a excepción de mi persona.
Tal vez pensarán....¡qué placer!...pues no...los remordimientos al despertar y comprobar que fuera ya no luce el Lorenzo no son nada agradables.
Si la siesta ha sido además, precedida por la ingesta de una pizza (entera) , para qué contar la pesadez de estómago y la mala conciencia.
Ya saben ustedes qué es lo que he almorzado (y en qué cantidad) y qué es lo que he hecho toda la tarde.
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